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El abuso… sea sexual, sea abuso de poder, sea abuso sobre las conciencias por parte de los sacerdotes ha durado y fue ocultado por mucho tiempo. Por mucho tiempo las víctimas se sintieron atrapadas, engañadas, prisioneras del miedo, temblaron o los hicieron temer consecuencias celestiales si abrían la boca… porque ‘no hay que difamar’…

¿Cómo fue que todo esto se nos escapó de las manos? Y acá somos todos de algún modo responsables porque somos simpatizantes de la Institución y eso nos hace responsables de algún modo si no me equivoco. Si le paso unos pesos al Rotary para comida a los pobres hay quienes dicen que soy un masón o al menos simpatizante porque ayudo a los masones del Rotary.

Lo que empezó como comentario y me ha hecho pensar un poco más detenidamente sobre algunas cosas. Así es que este escrito va de comentario a Post. Hace unos días atrás mi colega Psique y Eros publicó un artículo del famoso escritor George Weigel. Ahí intercambiando comentarios con Walter E. Kurtz (ver cometarios) fue cuando me quedé pensando o preguntándome: ¿Qué vamos a hacer para que esto no vuelva a pasar? ¿Cuáles son las medidas preventivas que vamos a adoptar? Es fácil decir la Iglesia tiene que tomar medidas preventivas, pero… la iglesia soy yo también… Yo se que en general los laicos ni la vemos ni la bailamos en la Iglesia pero que todo quede en manos de los pastores ya ha probado ser un error o al menos no funciona muy bien. No se puede esperar hasta que haya otro escándalo… para colmo uno hace público lo que estos hombres hacen como abusar de las conciencias, manipular o abusar menores y te acusan de difamador, cuando los hechos han probado que del único modo que los encargados reaccionan es cuando la cosa sale a la luz pública.

Muchas cosas se están destapando; cosas que pasaron en nuestras narices. La pregunta ahora es ¿Qué hacemos para que esto no pase otra vez? Todo esto pasó en el ‘patio de casa’ y nosotros ni bola… quedó todo oculto por la misma curia por años. Muchos fieles fueron los perjudicados pero la jerarquía que actuó a modo de mafia organizada estaba y sigue a cargo y no hay quien le ponga el cascabel al gato. Hay documentos que involucran a Señores Obispos, Cardenales y lastimosamente hasta el mismísimo Papa JPII. En el año 1997 algunos de los abusados por el padre Marcial Maciel escribieron a JPII pero resultó en nada. Tomó más de una década y otro Papa para que la iglesia tomara las cosas en serio y las cosas se tomaron en serio porque se hicieron públicas sino todavía andaríamos en las mismas.

Por muchos años hubo víctimas que sufrieron la humillación de ver a Maciel no sólo libre sino dando conferencias, siendo entrevistado y tenido como un santo en vida. Hasta último momento ‘Nuestro Padre’ pudo disfrutar de sus privilegios como cabeza de una organización que goza de una importante solvencia económica. ¿Y el Papa? ¿Y los Cardenales que sabían? ¿Y el sequito de Maciel como enfrentaban la situación? Mientras tanto Nuestro Padre Maciel sacándose fotos con el Papa  y viajando.

A veces nosotros nos ofuscamos con pequeñas cosas que nos parecen injustas como cuando alguien se nos adelanta en la línea del supermercado. Una estupidez pero enfada que el desgraciado siga tan pancho como si nada.

Pensando en las víctimas y lo que sufrieron no puedo dejar de pensar en lo injusto que esto ha sido. Estamos hablando de personas que por más de 10 años continuaron viendo, siendo testigos de que Maciel continuara en libertad y fuera admirado y aplaudido… que siguiera como si nada hubiera pasado, así lo más pancho. Muchas víctimas se quejaron y fueron tratadas como calumniadores. Buscaron refugio en la autoridad eclesiástica máxima y fueron ignorados… Todos nosotros que simpatizamos con la Institución los defraudamos, los abandonamos, los ignoramos… Entonces yo me pregunto: ¿Qué vamos a hacer para que esto no vuelva a ocurrir? ¿Cómo vamos a prevenir en el futuro estos abusos? ¿Cómo podemos hacer a nuestros pastores responsables? ¿Cómo vamos a hacer para que la ayuda que ofrecemos a la institución no sea para pagarles a las víctimas sino para prevenir que las haya?