Este artículo es un comentario hecho el 2010/06/05 at 10:24 am por Ludovicus en el post Si no tuvieras miedo, ¿Qué harías? Me pareció muy interesante lo que dice y cómo lo dice y por eso lo publico como post. Desde ya agradezco la participación.

Por Ludovicus

Sí, otro tema que me fascina en esta cuestión: se invita a las víctimas a dar la cara y detallar los abusos y al mismo tiempo se enfatiza  el secreto pontificio. Me suena a aporía, salvo que a alguien le guste estar excomulgado.

El tema del secreto es muy jodido. Porque la única manera de eludirlo e ir a la justicia civil es hacer la denuncia antes de iniciar la causa canónica. Thomas Doyle o.p. explica los efectos perversos de esta medida, pensada para un régimen de sociedad  perfecta claramente anacrónico. Con esto, la BBC armó un documental de mala leche, pero el problema está. Creo que ahora no se le está exigiendo ese juramento espantoso a los testigos, pero no sé. En estas materias, realmente la ajuridicidad sorprende, se hace un poco lo que se quiere, como cajonear una denuncia fundadísima como la que le hicieron a Maciel ante la CDF en el año 1997 “para no darle un disgusto al Papa”.
Me da la impresión de que Observador se refiere al caso Maciel, no al de Buela. De aquél hay evidencia ad nauseam para cualquiera que se tome la molestia de buscarla, incluso se hizo el dichoso examen de ADN en la Legión con Norma Hilda, etc. Los testimonios de los abusados, ya ancianos, están en internet. El instructor canónico, Monseñor Scigluna, ha hecho declaraciones muy gráficas. Por último, la Santa Sede ha calificado recientemente a Maciel con términos gravísimos y que no existen en la literatura vaticana moderna para un sacerdote y menos para un Fundador. Y si alguien pregunta por qué no se hizo el juicio comme il faut, digamoslo bien claro: existe una estructura de encubrimiento del abuso clerical, sostenida por algunos de los más altos dignatarios de la Curia romana. Y tiene razón cuando señala a Castrillón como uno de los exponentes mas nauseabundos de dicha tesis de encubrimiento: el sacerdote pedófilo es un “hijo” del obispo, y nadie entrega a su hijo. Caramba, un manual de psicología por aquí. Sodano y Rodé eran/son otro, además de promotor de cuanta secta católica de derechas anda suelta, incluida una cuyo núcleo inicial fue una logia secreta brasilera que le besaba los pies a Plinio rindiéndole culto en vida y cuyo factótum de culto hoy es el Fundador. Algo para García Marquez.
Todo ello hace muy opaco lograr la justicia con estos especímenes antes de que sea tarde. Si Buela abusó sexualmente (de los otros abusos: manipulación de conciencias, coerción vocacional, etc tenemos harto testimonio) o no, será cuestión de testimonios y evidencia, que eventualmente saldrá a luz. Pero negligir los poderosísimos obstaculos a la verdad es ingenuo, y a veces, criminal. He perdido la inocencia en esta materia. El enemigo está dentro de la Iglesia.

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