El tema que venimos hablando es sobre la manipulación ejercida a través del “bullying”, de la presión sicológica, la humillación y la coerción. Intimidar es un modo de violencia y es uno de los modos usados por quien busca manipular, controlar, ejercer presión, etc. Comparto aquí algunas de las reflexiones que aparecen en la web sobre la manipulación.

El término manipulador puede abarcar una categoría de desorden psíquico, susceptible de afectar a individuos de todos los orígenes sociales. El manipulador puede aparecer como simpático o no, incluso como una víctima.

De acuerdo a estas definiciones, se pueden distinguir diferentes tipos de manipuladores: aquellos que utilizan a otros sin remordimientos, con un objetivo narcisista de poder, de estafa comercial o con mala intención. Pueden apoyarse en la mentira o en la seducción, incluso en la coacción por la amenaza o la fuerza, o incluso desestabilizando a su víctima por la doble coacción.

Hubo quien llamo al Manipulador, Monstruo y es muy acertado ya que es un comportamiento perverso, un egoísmo y búsqueda de si mismo sigilosamente ocultado bajo apariencias de bien. Ya hemos escuchado eso de lobos disfrazados de ovejas y es la más acertada de las definiciones del manipulador.

A menudo, el manipulador demanda de los demás un comportamiento socialmente aceptable, sin adecuarse el mismo a esos comportamientos. Se apropia de las ideas de otro, intentando inversamente hacer tomar por otro sus propias responsabilidades.

Los argumentos de un manipulador parecen siempre, a primera vista, lógicos y morales. Habitualmente, utiliza pretextos tales como que la norma, el « buen comportamiento » que se debe tener en la sociedad o el grupo, sabiendo utilizar los puntos débiles de los otros, haciendo por ejemplo que se sientan ridículos, culpables o heridos en su pudor, lo cual los ubica o mantiene en una situación mental favorable a la manipulación.

La manipulación mental se apoya de manera recurrente en diversos registros:

  • El registro emocional ; el miedo, la angustia, lavergüenza, el pudor, la timidez, la esperanza, la necesidad de reconocimiento y de justicia, la confianza, el lazo familiar, la amistad, la necesidad de amor, el deseo, la conciencia profesional… son sentimientos que pueden ser explotados por el manipulador.
  • La explotación del sesgo cognitivo por informaciones falsas, las simplificaciones o jerga retórica y los sofismos o las órdenes paradojales.
  • Presiones físicas o psíquicas, repetidas o continuas, individuales o en una dinámica de grupo que el manipulador busca controlar.
  • El mantenimiento de roles de tipo chivo expiatorio, donde un grupo se convierte en “perseguidor” de una víctima que el manipulador mantiene aislada con el apoyo más o menos inconsciente o consciente del grupo.
  • El registro de la dominación que se desarrolla en el miedo y los principios de « recompensa », « castigo » y de sumisión.

Una mala autoestima, el sentimiento de culpa o de inferioridad vuelven a los individuos en mucho más vulnerables a la manipulación, así como otros factores o contextos tales como:

  • La depresión, que puede ella misma resultar de la manipulación mental.
  • Un shock traumático y las situaciones de pérdida de referencias (pérdida de padres, muerte de uno o varios próximos, ruptura, divorcio, pérdida del empleo, exilio, atentado, violación, prisión, situación de guerra, enfermedad, acusaciones graves e injustas, incitaciones a la violencia, etc.).
  • Un trauma reprimido que haya tenido lugar en la infancia (teoría Freudiana /Jungiana) .
  • Una esquizofrenia o esquizoidea del individuo.
  • Ciertas sustancias químicas, drogas, medicamentos o toxinas, incluyendo el alcohol, que atenúan la lucidez y parecen poder volver a los individuos más vulnerables a la manipulación mental, al menos provisoriamente.
  • La edad : los niños y los jóvenes son reputadamente más influenciables y, por tanto, potencialmente manipulables, pero las personas mayores (especialmente las dependientes) también pueden ser sensibles a los argumentos fundamentados en el miedo, la dependencia, la muerte, etc.

Contrariamente a una idea expandida, un buen nivel de estudios y una buena situación social no protegen de ciertas formas de manipulación.