Este artículo me pareció interesante: El fundador ya no es modelo de vida. Si bien se habla del fundador de los Legionarios creo que es interesante  porque muestra como estos sacerdotes vendedores de imagen han logrado engañar a la gente. Dice así:

Los recientes escándalos con los fundadores de comunidades y/o movimientos religiosos han planteado un serio desafío al uso y abuso de la imagen de “fundador” de una comunidad religiosa. El ocultarse detrás de una obra de bien pero viviendo doble vida o una conducta inmoral es el gran delito de los fundadores, y porque no, de los que permiten que eso suceda.

Siempre me queda la duda sobre la responsabilidad moral que cargan los que sabiendo de las conductas malas o desviadas de estos hombres, eligen seguir con el engaño, el defender una imagen distorsionada, no verdadera de quien hace las veces de cabeza y modelo de la comunidad como es el fundador.

El ejemplo del Papa Benedicto XVI parece ser que no va a negociar ni hacerse cómplice de una mentira.

Por años las víctimas han acusado, hablado, pedido algún tipo de justicia,  y por años la Iglesia Universal (todos los miembros) sólo han defendido, justificado, ignorado a quienes eran a los ojos de Dios los débiles. Ninguna de las víctimas contaba con el manejo mundial de los medios de comunicación, o la capacidad de viajar a través del mundo o llegarse a Roma para entrevistarse con el Papa, ser ovacionado y respetado como santo en vida… ninguna de las víctimas han tenido o tienen el poder que tienen los fundadores de estas comunidades.

Madre de Dios que estamos jodidos y es en cierto sentido verdad… Cargamos con la culpa de haber permitido que esto pasara… y cargaremos con la culpa si esto vuelve a pasar.

Vale aclarar que el abuso que hemos permitido no es sólo abuso sexual, sino abuso en muchos sentidos. Abuso de poder, abuso de la confianza de la gente, abuso sobre las conciencias, abuso con el dinero, abuso con el uso de cosas buenas, obras de caridad, para tapar las patrañas y el mal; abuso para propio provecho de la leyes eclesiásticas, abusos con el poder espiritual que conlleva el sacerdocio, abuso con el uso del miedo y el manejo de la buena conciencia de la gente… leí en uno de los comentarios recientemente el uso de la condenación, infidelidad, fuego eterno… todo porque se denuncias abusos… otro abuso más.

El hacer oídos sordos a las voces de los que han clamado justicia por años es el delito que cargamos y cargaremos muchos católicos necios. Quiera Dios darnos oídos para escuchar las voces de los débiles y la capacidad de descubrir los lobos escondidos en trajes de ovejas.

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