DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A LA CURIA ROMANA PARA EL INTERCAMBIO DE FELICITACIONES
CON OCASIÓN DE LA NAVIDAD

Lunes 20 de diciembre de 2010

Ver aca el Discurso completo:

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2010/december/documents/hf_ben-xvi_spe_20101220_curia-auguri_sp.html

Articulo Publicado por el Diario LA NACION de Argentina:

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Benedicto XVI aseguró que la Iglesia debe reflexionar sobre los errores en su mensaje y en la vida cristiana en general, que permitieron la diseminación de los abusos sexuales contra menores de edad cometidos por sacerdotes y religiosos.

Benedicto XVI subrayó que muchos sacerdotes hacen obras honestas y buenas, pero dijo que las revelaciones de abusos durante este año alcanzaron una “dimensión inimaginable” que requirió que la iglesia aceptara la “humillación” como un llamado para la renovación.

“Debemos preguntarnos qué es lo que podemos hacer para reparar tanto como sea posible las injusticias que ocurrieron”, dijo Benedicto XVI. “Debemos preguntarnos qué estuvo mal en nuestro mensaje, en la manera completa de configurar el ser cristiano, que permitió que este tipo de cosa ocurriera. Debemos encontrar una nueva determinación en la fe y en la bondad”.

El Pontífice dijo que la Iglesia debe entrenar mejor a sus sacerdotes para que los abusadores no sean ordenados y que debe descubrir la forma de ayudar a sanar a las víctimas de sacerdotes pedófilos.

El Papa hizo estas declaraciones ante cardenales y obispos en el Vaticano, reunidos para su tradicional discurso de Navidad, una presentación muy esperada que el Sumo Pontífice utiliza para abordar asuntos cruciales sobre los que desea que reflexione la jerarquía eclesiástica.

Asimismo, Benedicto XVI reconoció que el escándalo es el resultado de los pecados dentro de la Iglesia y que como resultado la Iglesia misma debe arrepentirse y enmendar sus errores con las víctimas.

El escándalo por abusos sexuales surgió en Estados Unidos en 2002, pero alcanzó un nivel mundial este año con las revelaciones de miles de víctimas de religiosos que encubrieron a los sacerdotes pedófilos en múltiples partes del mundo y autoridades del Vaticano que no quisieron atender los casos.

También surgieron dudas sobre la forma en la que el mismo Benedicto XVI manejó los casos tanto como arzobispo en Munich o como líder de la oficina del Vaticano que se hizo cargo de los casos.

“Conocemos la gravedad particular de este pecado cometido por los sacerdotes y nuestra responsabilidad correspondiente”, dijo el Papa a los prelados reunidos en la Sala Regia del palacio apostólico del Vaticano. “La destrucción psicológica de los niños, cuando los seres humanos son reducidos a un artículo a la venta en un mercado, es un signo aterrador de los tiempos”, agregó Benedicto XVI