Por primera vez se le hace juicio a un sacerdote por encubridor de los sacerdotes abusadores. La definición de encubridor se aplica a la persona que oculta o ayuda a una persona que ha cometido un delito para que no sea descubierta.


En el documento del “Grand Jury” (Gran Jurado o Jurado acusador) se lo denuncia a Monseñor William Lynn de encubrir a sacerdotes que habían sido acusados de abuso por parte de un par de víctimas. Monseñor Lynn se desempeñaba bajo el principado del Cardenal Antonio Bevilaqua como encargado del clero.

El documento del Grand Jury se puede leer en inglés en este website: http://phila.gov/districtattorney/PDFs/clergyAbuse2-finalReport.pdf

En la Arquidiócesis de Filadelfia es en donde por primera vez en el mundo se le hace juicio a un sacerdote por encubrimiento de los actos criminales de sacerdotes del clero. Monseñor William Lynn (actualmente desarrollaba el oficio de cura párroco) trabajaba en la administración del clero diocesano, era el encargado de la Oficina para el Clero de la Arquidiócesis de Filadelfia.

FILADELFIA, PA–La Arquidiócesis de Filadelfia informó que el Monseñor William Lynn, de 60 años y pastor de la parroquia St. Joseph en Downingtown (PA) está en suspensión administrativa.
La suspensión se dio una semana después de que Lynn fuera acusado de encubrir los delitos sexuales en contra de niños de varios sacerdotes y de poner en riesgo la seguridad de los niños.
Lynn fue arrestado el pasado 10 de febrero junto con los sacerdotes, Edward Avery, de 68 años, Charles Engelhardt, de 64 años y el maestro Bernard Shero de 48, quienes fueron acusados de violación, asalto sexual indecente y otros cargos criminales.
Por su parte, Jeff Lindy, abogado de Lynn dijo que su cliente es una víctima de “exceso de celo por parte de la Oficina del Fiscal de Distrito”.
Este juicio es un paso importante para el cambio dentro de la estructra enferma de la iglesia. Todavia existen sacerdotes que encubren a abusadores o dejan a los abusadores sin supervisión debida con el riesgo de que vuelvan a cobrarse nuevas víctimas.
Los superiores u oficiales eclesiásticos tienen responsabilidad de denunciar o remover a los sacerdotes con este tipo de problemas. Este juicio a Monseñor Lynn, quien corre el riesgo de pasar 13 años de cárcel ha hecho que oficiales del clero, superiores y sacerdotes en poder denuncien a los abusadores o renuncien a sus cargos para evitar quedar pegados al crimen.
Hay mucha gente que considera a algunos sacerdotes abusadores, hombres de Dios, y les cuesta creer que el sacerdote tenga sus debilidades. Acusar al sacerdote es todavía un problema ya que la comunidad católica juzga a los acusadores y víctimas como gente que esta en contra de la Iglesia.
Quiera Dios que aprendamos de esto y cambiemos la estructura y el modo de operar dentro del catolicismo volviendo al espíritu del cristianismo.