El veredicto contra Monseñor William Lynn por encubrir ha sido de gran satisfacción para las víctimas de abuso. Obispos y Sacerdotes en poder han permitido que sacerdotes que han abusado sigan gozando de buena fama cuando las víctimas sufren en el silencio o si hablaban o hablan sufren los ataques de gente de buena fe que no puede creer que sacerdotes malos sigan ejerciendo el ministerio. Monseñor Lynn (como tantos otros) se asoció con el mal que causaban los sacerdotes abusadores simplemente por dejarlos disfrutar de los beneficios, poder y buena fama del ejercicio público del ministerio.

¿Porqué no renunció Monseñor Lynn? Se dejó usar… ¿Porque sacerdotes que se ven comprometidos o en situaciones similares no denuncian a los abusadores? El miedo los domina… ¿Porqué continúan en puestos que comprometen su integridad o el bien de los demás? Sólo por el gusto del poder… ¿Qué beneficio le trae encubrir a un abusador? ¿A qué le tenía miedo Monseñor… o a que le tienen miedo los que no denuncian o renuncian?

Este veredicto histórico en los Estados Unidos trae como consecuencia varias cosas. La justicia civil ha declarado ‘culpable’ a quien encubre a los abusadores como cómplices de los abusos y por tanto los responsables de sacerdotes abusadores van a ser hechos responsables si no alertan a la justicia o comunidad del peligro o si no remueven al sacerdote del ejercicio del poder que obtienen al ejercer el ministerio público. Probablemente más juicios a los que se encuentran en la misma situación se seguirán de este veredicto. Hay muchos Obispos, sacerdotes en puestos de poder, superiores religiosos, etc. que serán hechos responsables si permiten que un abusador continúe siendo protegido y mantengan el secreto sin prevenir las consecuencias de dejar a un hombre así ejerciendo el ministerio públicamente.

Me pregunto ¿Quién será el próximo Cardenal, Obispo, Sacerdote, Superior que sea llevado a juicio? Ahora las cosas se hacen más sencillas para declarar ‘culpable’ a los encubridores. Hay varios que deberían desde ya empezar a abrir el paraguas. Hay dos modos: 1) Denuncien a los abusadores o 2) RENUNCIEN!

¡Por amor a Dios no se hagan CÓMPLICES!

Anuncios