La Archidiócesis Católica de Los Angeles, después de muchos años de batalla legal, ha hecho públicos los archivos con los nombres de curas acusados de abusar de menores. El arzobispo Jose Gomez ha destituido al cardenal Roger Mahony, por intentar ocultar estos abusos, mientras que el obispo Thomas Curry, su asesor, ha dimitido. Mahony tiene prohibido incluso celebrar cualquier acto público.

“La lectura de estos archivos es butal y dolorosa. El comportamiento descrito en ellos es terriblemente triste y diabólico”, afirma Gomez en un comunicado. “No hay ni excusa ni explicación para lo que le hicieron a esos niños. Los sacerdotes implicados tenían la obligación de ejercer de padres espirituales y fallaron”, añade.

Un portavoz de un grupo de apoyo de las víctimas expresó que la caída de Curry y Mahony era algo que llevaban mucho tiempo esperando y un pequeño paso después de que la Iglesia haya estado años luchando para protegerles.

David Clohessy, director de la Red de Supervivientes de víctimas de abusos de curas (SNAP, según sus siglas en inglés) considera que “cuando alguiel como ellos, que tienen poder, abusan de él es horrible. Y ni un sólo clérigo se atreve a denunciar estos hechos. Es una vergüenza”.

Estos archivos, 12.000 páginas en total, se han publicado más de una semana después de que otros registros eclesiásticos, relacionados con 14 sacerdotes, quedaran sin abrir como parta de un juicio que se celebraba por separado.

La forma de actuar

Los documentos mostraron que tanto Mahony, de 76 años, como Curry, de 70, trabajaron juntos para enviar a los curas acusados de abusos a otros estados para evitar juicios.

Asimismo, ambos eclesiásticos trataron de que estos curas implicados no se sometieran a una terapia para pedófilos, ya que el terapeuta se vería obligado a denunciar sus delitos a la policía.

Entre los archivos se encuentra la ficha personal del Padre Jose Ugarte, que contiene una carta personal de 1993 escrita por un hombre que acusaba al sacerdote de haber abusado de él desde 1983, cuando tenía 17 años.

Otro dato de los archivos señala que en 1994 el arzobispo Mahony y el padre Ugarte alcanzaron un acuerdo por el que el cura español abandonaría Estados Unidos y permanecería en España y no podría volver sin un permiso explícito del arzobispado de Los Angeles.

Patrick Wall, de 47 años, un ex sacerdote que ahora se dedica a perseguir abusos sexuales en la Iglesia, señala que los documentos indican que Mahony ha tratado de evitar claramente cualquier proceso legal contra alguno de sus curas. “Lo más importante es que nunca antes se había producido una publicación de tal calibre“, afirma.

La Archidiócesis de Los Angeles, que da servicio religioso a cuatro millones de católicos, alcanzó en 2007 un acuerdo por 660 millones de dólares para evitar un juicio por abusos sexuales con más de 500 víctimas.