Se puede leer aquí Reminiscencias II. Es un muy buen trabajo que narra y describe los hechos de las últimos 10 años del  ir y venir de las condenas de la Santa Sede al Fundador del Instituto del Verbo Encarnado Padre Carlos Miguel Buela. Los abusos y desordenes del Padre Buela comenzaron ha hacerse saber hace mas de 20 años atrás pero desgraciadamente se humilló y silenció a las víctimas en su momento, permitiendo que el Fundador siguiera abusando de su poder y buen nombre para molestar y abusar a otros jóvenes y nuevas víctimas. Recién en los últimos años se comenzó a dársele peso y se los investigó resultando en sanciones concretas por parte de la Santa Sede.

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Reminiscencias II provee el contexto de los acontecimientos que se han sabido de modo aislado. También se puede apreciar la manipulación y esfuerzo por encubrir los abusos, desordenes y desobediencias del fundador por parte de los superiores mayores del IVE, entre ellos el Superior General Padre Carlos Walker, sus consejeros generales como también los provinciales del IVE. La falta de transparencia y la manipulación de los Superiores que deben velar por el bien de los que están a su cargo es una conducto y actitud tan vergonzosa o peor aun que las torpezas del mismo fundador.

Domingo, 8 de mayo de 2016 – Reminiscencias revisited
Reminiscencias II

Historia reciente del Instituto del Verbo Encarnado

(con claridad, crudeza y caridad)

“Es mi intención escribir los hechos que considero más importantes de nuestra Congregación, para leerlos en el 2 Capítulo General Ordinario, desde mi punto de vista de fundador y primer Superior General. No sólo los hechos, sino mi particular visión de los mismos. De manera documentada, con anexos. No intento hacer una historia, para ello habría que consultar más fuentes (…). Y hacerlo con toda claridad, crudeza y caridad, sin ocultar nada que yo considere importante para la recta inteligencia de todo lo sucedido (…). No sólo no juzgo intenciones, sino que a priori las salvo” (P. Carlos M. Buela) [1]

Quien lea los siguientes párrafos, quizás se encuentre con algo desconocido, o conocido a medias; habrá quien los descarte y quien desee leerlos hasta el final. En fin; es como cuando se duerme: todas las posturas son aceptables, aunque no todas correctas.

Aclaramos desde un inicio que, lo que aquí nos proponemos es traer un poco de luz ante la confusión reinante por estos días en el Instituto del Verbo Encarnado y su entorno. Confusión que, digámoslo con absoluto realismo, no podrá entenderse sin la lectura de estas líneas. Hemos decidido titular el texto Reminiscencias II a fin de seguir con la idea del mismo Padre Carlos Buela quien, en 1994, escribió un largo texto como preparación del Capítulo General de 1994.

Por una cuestión de método, analizaremos solamente el período que va desde el año 2006 hasta la fecha. En cuanto a la selección de los hechos, se podrá disentir en cuanto al criterio adoptado para ello, pero difícilmente puedan refutarse en cuanto que son hechos pasados, sucedidos. Para probarlo, cada vez que sea posible, se citará la fuente correspondientemente muchas veces desconocida por el lector y por los mismos miembros del Instituto. En cuanto a la autoría del texto, aunque se trate de una obra colectiva, hemos decidido mantenerlo –por el momento– de modo anónimo; y esto por varios motivos:

  1. En primer lugar, porque uno de los modi operandi que se manejan en el IVE es lo que se llama en lógica la refutación “ad hominem” (contra el hombre); es decir, si se aclarara aquí la autoría de estas líneas, enseguida se diría: “no es cierto lo que aquí se dice porque Fulano lo dice”.
  2. En segundo lugar, porque quien apenas disienta del manejo “oficial” de la Congregación, automáticamente comienza a ser perseguido, segregado, tildado de murmurador y de poseer “mal espíritu”.
  3. En tercer lugar, porque –como ya ha sucedido– no han faltado amenazas de todo tipo, sea en el ámbito eclesiástico como civil, a quienes valientemente lo hicieron y a sus propias familias (aunque esto parezca inverosímil).

Sea como fuere, quien desee adjudicar autoría a este pequeño documento, hágalo. Es libre de hacerlo, pero no por ello deje de analizar los hechos narrados. De entrada repetimos y hacemos propias las palabras del Padre Carlos Buela del inicio: “no sólo no juzgamos intenciones, sino que a priori, las salvamos”

1) Primeras investigaciones y primer decreto

En la década del ’80 y apenas seis años después de fundado el Instituto, ciertas voces comenzaron a alzarse dando cuenta de actos indebidos de parte del fundador del Instituto del Verbo Encarnado, el Padre Carlos M. Buela. Las mismas, quizás por no ser lo suficientemente contundentes o repetidas, quedaron un tanto al margen de las primeras acusaciones que, casi en bloque, la Conferencia Episcopal Argentina hacía y que, con el tiempo, llevaron a la intervención canónica del IVE de parte de la Santa Sede (falta de comunión eclesial, mal manejo del gobierno, de las vocaciones, etc.). Estas voces secundarias, daban cuenta por entonces, de casos donde el padre fundador, habría cometido algún tipo de abuso deshonesto respecto de miembros masculinos del IVE.

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Card. Sodano y P. Buela

Pasarán con el tiempo los comisarios pontificios, el intento de cierre de las casas, la ayuda incondicional del Cardenal Sodano, etc., etc., etc. (no entraremos en esta etapa), pero no terminarán los problemas para la Congregación.

La asunción episcopal de Mons. Eduardo M. Taussig como obispo de San Rafael (2005) marcará un antes y un después en la historia. En efecto, apenas elegido obispo de la diócesis, el Prelado comenzó a recibir una serie de denuncias de parte de sacerdotes (en ejercicio del ministerio o en trámite para su abandono) y laicos, donde se alegaban casos de abuso por parte del fundador. Primero fue uno, y luego otro, y otro, y otro… En cada denuncia y sin tener contacto entre los denunciantes, se hacía expresa mención a “abusos deshonestos”, “sexuales”, “de conciencia” y “de poder”, entre otros.

El obispo, en razón de la materia, no tenía competencia para juzgarlos (y menos por aquella época, donde las denuncias eran el pan de cada día); su trabajo entonces se limitó a oír las declaraciones, contactar a testigos y víctimas y remitir un expediente completo a la Santa Sede que se encargaría de ver los casos. Vale tener en cuenta que, en estas investigaciones, sólo declaraban quienes desearan hacerlo voluntariamente. Ya en Roma, la investigación canónica recayó (como muchas de por entonces) en la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe que, luego de haberla analizado y no encontrando delicia graviora (acusaciones de pedofilia) remitió el expediente a la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (desde ahora en adelante, “CIVCSVA”) declinando su competencia sin pronunciarse acerca de la inocencia o culpabilidad del acusado [2]. Fue en este Dicasterio donde se decidirá, por causas ajustadas a derecho, llevar adelante un procedimiento canónico que culminará con una verdadera sentencia.

Antes de continuar, es importante tener en cuenta que, en el derecho de la Iglesia, dos son las formas principales –entre otras– de proceder ante un tema tan delicado como éste: por un lado, el juicio canónico liso y llano (regulado en los cc. 1717 – 1731 del Código de Derecho Canónico) y, por otro, el proceder mediante decreto “extrajudicial”, como podrá leerse:

  • “c. 1717 § 1. Siempre que el Ordinario tenga noticia, al menos verosímil, de un delito, debe investigar con cautela, personalmente o por medio de una persona idónea, sobre los hechos y sus circunstancias.
  • 1718 § 1. Cuando se estime que ya se han reunido elementos suficientes, determine (…) si debe utilizarse el proceso judicial o, cuando la ley no lo prohíbe, se ha de proceder por decreto extrajudicial.
  • c. 1342 § 1: “Cuando justas causas dificultan hacer un proceso judicial, la pena puede imponerse o declararse por decreto extrajudicial; en cualquier caso los remedios penales y las penitencias pueden aplicarse mediante decreto.
  • c. 1720: Si el Ordinario estima que debe procederse mediante decreto extrajudicial:
    • 1) hará saber al reo la acusación y las pruebas, dándole la posibilidad de que se defienda, a no ser que el reo, legítimamente llamado, no quisiera comparecer;
    • 2) debe sopesar cuidadosamente con dos asesores todas las pruebas y argumentos;
    • 3) si consta con certeza el delito y no se ha extinguido la acción criminal, dictará decreto de acuerdo con los cc. 1342–1350, exponiendo, al menos brevemente, las razones de derecho y de hecho”.

En el caso narrado, el proceder elegido de parte de la CIVCSVA fue este último, a saber el de decreto extrajudicial. Dicho proceder –vale la pena aclararlo– se realizaría dentro de un verdadero marco jurídico y conforme a las disposiciones legales de la Iglesia, donde se prevé no sólo una investigación, sino la defensa y la valoración de la prueba.

Sucede que, el término “juicio” es análogo en materia jurídica y puede referirse a un juicio con determinadas formalidades normativas o a un proceso que no deja de ser en sus elementos esenciales –acusación, pruebas, defensa y sentencia fundada, aunque se llame “decreto”– un juicio.

carlos20miguel20buela201_thumb5b25dEn el caso del P. Buela, se trata de esto último, de allí que se entienda entonces por qué, con el tiempo, ciertos superiores del IVE dirán: “nunca hubo juicio” contra el fundador. Dirán una verdad, pero una verdad a medias haciendo una restricción mental. Como se verá, proceso y defensa hubo, a tal punto que el acusado presentará un escrito de 119 páginas con 74 más de “Anexos” en razón de su defensa.

Las acusaciones aquí vertidas y luego juzgadas en el expediente, según se supo, fueron respecto de doce casos: 4 muy graves, 4 leves y 4 dudosos; y todo terminará, luego de unos cuatro años de investigaciones, en un decreto cuyas partes resolutivas planteaban:

  • “1) La remoción del P. Carlos Buela del oficio de Superior General del Instituto del Verbo Encarnado.
  • 2) La obligación para el P. Buela de residir, hasta nueva orden, lejos del propio Instituto, en la Abadía La Pierre Qui Vire, bajo la autoridad del Abad que puede regular sus contactos con los miembros del Instituto del Verbo Encarnado”.

Texto completo en español

Congregación
Para los Institutos de Vida Consagrada
y Sociedades de Vida Apostólica
Prot. N. DD. 2037–1/85
DECRETO

Es función de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, promover y regular la práctica de los consejo evangélicos y vigilar acerca de la vida de los Institutos por cuanto respecta a la formación, la disciplina religiosa, el apostolado y el gobierno (cf. PB 108 § 1).

Tal función institucional el Dicterio lo realiza en nombre y por autoridad del Sumo Pontífice [3] (can. 360) el cual ha sido ampliamente y repetidamente informado acerca del caso aquí juntamente tratado y decidido.

Respecto del Instituto del Verbo Encarnado fundado por el sacerdote Carlos Buela en la diócesis de San Rafael, Argentina, la Santa Sede se ha interesado durante diversos años a causa del conflicto de esta joven institución con el Obispo diocesano y del reflejo de tensiones incluso con la Conferencia Episcopal Argentina.

Para procurar una distensión y normalidad del desarrollo, para clarificar y corregir jurídicamente algunos puntos y permitir, así, un sereno y ordenado desarrollo de la Asociación, fueron nombrados sucesivamente tres Comisarios Pontificios, cuya obra fue sistemáticamente rechazada.

Posteriormente, recibidas denuncias verosímiles de comportamientos moralmente inapropiados del Padre Buela con jóvenes del Instituto, la Santa Sede dispuso una investigación tendiente a comprobar la verdad de los hechos, su gravedad e imputabilidad respecto de la persona acusada.

Como respuesta a los hechos, se le otorgó al P. Buela la relación de la causa a fin de que pudiese exponer las razones de su propia defensa. En el tiempo asignado, prorrogado después, a pedido, el P. Buela presentó una memoria en su defensa de 119 páginas con 74 páginas de adjuntos.

Repetidamente asegura con fuerza su propia inocencia acerca de todos y cada uno de los hechos a él imputados; el P. Buela juzga tendenciosa y prejuiciosa la investigación, considerando los hechos no probados y una falta de testimonios e inadmisibilidad de las declaraciones de las partes. Las acusaciones serían fruto de un plan de desestabilización del Instituto del Verbo Encarnado organizado por la Conferencia Episcopal Argentina que, con ese fin, ha instrumentalizado a quienes abandonaron el Instituto (los Nobles), los cuales habrían inventado dicha falsedad contra el Fundador del Instituto del Verbo Encarnado.

Analizadas dialécticamente las acusaciones con las pruebas sobre las cuales se apoyan y la defensa de los argumentos de todo género ampliamente ilustradas, el Dicasterio ha llegado a las siguientes conclusiones:

1. Se debe considerar privada de todo fundamento la insistencia de un plan de desestabilización del Instituto del Verbo Encarnado.

2. Los testimonios son totalmente atendibles por la cantidad de los testigos, la lógica y la coherencia de sus afirmaciones, y la posibilidad de mayores fuentes de conocimiento de los hechos, en cuanto que los testigos fueron miembros del Instituto del Verbo Encarnado.

3. La veracidad de los hechos está probada sobre todo a partir de las declaraciones de las víctimas, según lo que está previsto en el can. 1536 § 2 donde se lee: “En las causas que afectan al bien público, la confesión judicial y las declaraciones de las partes que no sean confesiones pueden tener fuerza probatoria, que habrá de valorar el juez juntamente con las demás circunstancias de la causa, pero no se les puede atribuir fuerza de prueba plena, a no ser que otros elementos las corroboren totalmente”. Elementos capaces de valorar bajo todo aspecto tales declaraciones, pueden ser consideradas la multiplicidad y convergencia de las declaraciones y, sobre todo, las siguientes circunstancias:

a) Han sido realizadas tempore non suspecto, es decir, cuando no estaba ni prevista si quiera abierta una investigación contra el P. Buela.

b) Han sido expresadas en ocasión de un procedimiento para el ingreso al estado laical. Se trata, por lo tanto, de declaraciones ya valoradas y tenidas como verdaderas por Organismos de la Santa Sede.

c) Las declaraciones no han sido tratadas nuevamente ni siquiera cuando las personas han sido informadas de las investigaciones sobre el P. Buela y sus declaraciones entradas en el dossier como elemento de prueba.

Cerciorada la existencia de múltiples hechos, su gravedad, aumentada por la calificación de Fundador, Superior General y Director Espiritual de quien los ha cometido y, finalmente la imputabilidad a cargo del P. Buela, el Dicasterio, reunido a tal efecto en Congreso, ha tenido como deber tomar adecuadas medidas para el bien del Instituto del Verbo Encarnado.

Con el presente Decreto el Dicasterio dispone:

1. La remoción del P. Carlos Buela del oficio de Superior General del Instituto del Verbo Encarnado.

2. La obligación para el P. Buela de residir, hasta nueva orden, lejos del propio Instituto, en la Abadía La Pierre Qui Vire, bajo la autoridad del Abad que puede regular sus contactos con los miembros del Instituto del Verbo Encarnado.

Del caso aquí tratado el Santo Padre ha sido debidamente informado y ha aprobado en forma específica las disposiciones aquí dadas en las audiencias concedidas al Exmo. Cardenal Prefecto Franc Rodé, CM, con fecha 4 de Julio y 1º de Octubre de 2009. No obstante cualquier disposición contraria.

Dado en Roma el 22 de Enero de 2010.

FIRMA
Gianfranco A. Gardin, OFM Conv.
Arzobispo Secretario
FIRMA
P. Sebastiano Paciolla, O. Cist
Sottosecretario

Cabe tener en cuenta que, a fines de 2009, con el proceso ya terminado y la remoción del Padre Buela prevista, el Cardenal Franc Rodé, entonces prefecto de CIVCSVA, solicitó a Mons. Castagna (por entonces obispo emérito de Corrientes, Arg. y de viaje por Roma) que asumiera como Comisario Pontificio del IVE con el objeto de solucionar ciertas dificultades internas de la congregación (abandono del ministerio de varios sacerdotes, jóvenes sacerdotes en puestos de decisión, gran número solicitudes de parte de clérigos que querían abandonar el Instituto, etc.); Mons. Castagna aceptó pero, dada su avanzada edad, requirió que Mons. Zecca (por entonces rector de la Universidad Católica Argentina) asumiera como vice–comisario.

La asunción quedó programada para mediados de 2010.

Una vez en Argentina el obispo emérito quedará en contacto y a la espera de un llamado telefónico desde Roma para viajar al viejo continente y asumir en Velletri el cargo de Superior general y Comisario pontificio. Mons. Zecca, como vice-comisario, se dedicaría por su parte a visitar las diversas provincias eclesiásticas. La idea de ambos delegados papales parecía sencilla: “remover el Consejo General, a los provinciales y llamar a un Capítulo General para elegir nuevas autoridades”.

Notificado el IVE del decreto, comenzó a plantear dificultades para el cumplimiento de la pena por parte del Padre Buela. La lejanía de sus médicos de entrar en un monasterio, podía perjudicar su salud; fue por ello que se analizó la posibilidad de que cumpliera lo prescrito en una parroquia alejada del gobierno del IVE, al norte de Italia: Asti. Los superiores, además, comenzaron a analizar diversas alternativas en su defensa de modo político.

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“Entrado en años y con algunos problemas de salud” (foto 2011)

Así, con una carta al Santo Padre Benedicto XVI a modo de “Súplica” (8 de Marzo de 2010) el Padre Buela solicitará que la Congregación no fuese intervenida, a cambio de su renuncia y apartamiento espontáneo del gobierno del IVE. La razón aducida era la sólita en la Iglesia: el fundador del Instituto estaba ya “entrado en años, y con algunos problemas de salud”.

 

Veamos:

“Roma, 8 de mayo de 2010.Nuestra Señora de Luján

Beatísimo Padre:

Escribo a Vuestra Santidad con sentimientos de profunda gratitud por haber acogido benévolamente mi súplica del pasado 8 de marzo.

He empeñado gran parte de mi vida en fundar y llevar adelante el Instituto del Verbo Encarnado. Ahora ya estoy entrado en años, y con algunos problemas de salud, al mismo tiempo que el Instituto ha crecido mucho. La infinita Providencia de Dios lo ha hecho florecer en muchos lugares y en abundantes vocaciones, y hoy está consolidado en sus estructuras de formación y de gobierno. Por otra parte, desde nuestros inicios y hasta el presente hemos tenido que atravesar por numerosas dificultades, en las cuales hemos experimentado el cuidado amoroso de Dios. Como hijos de la Santa Iglesia también nuestra Familia Religiosa peregrina en el mundo entre los consuelos de Dios y las persecuciones de los hombres (San Agustín). Considero esto una inmensa gracia de Dios.

Como expresé a Vuestra Santidad en mi súplica, estimo oportuno retirarme nuevamente del oficio de Superior General, como ya lo hice una vez en 1994. Por tanto, por medio de la presente y de buen grado, presento a Vuestra Santidad mi renuncia al oficio de Superior General del Instituto del Verbo Encarnado.

Particularmente deseo agradecer a Vuestra Santidad la decisión de impedir el envío de un Comisario Pontificio para el Instituto, de manera que ante mi renuncia sean las mismas autoridades del Instituto previstas en las Constituciones las que continúen llevándolo adelante.

Profundamente agradecido por la benignidad mostrada hacia mí y hacia los demás miembros del Instituto, lo saludo cordialmente implorando su paternal bendición y asegurándole el recuerdo en nuestras oraciones.

Suyo devotísimo, en Cristo y María.

R. P. Carlos Miguel Buela, IVE”

Al mismo tiempo y amén de la “Súplica”, el Padre Buela apelaría el Decreto condenatorio de la CIVCSVA aduciendo fallas formales en el mismo (se planteaba que los firmantes no tenían potestad para decretar lo decretado). Así, sea por estos planteos como por ciertas entrevistas orales en la Santa Sede se llegará a una solución intermedia: el P. Buela, además de renunciar y alejarse de la Casa Generalicia, debería abstenerse de intervenir en el “andamento” (en el “andar” o “funcionamiento”) de la Congregación…

A todo esto, el Comisario Pontificio designado –Mons. Castagna, todavía en Argentina y sin saber nada de lo que ocurría en Roma– aguardaba el momento de su asunción. Grande será su sorpresa cuando, a mediados de ese año 2010, reciba una comunicación del cardenal Rodé diciéndole que no haría falta que asumiera el cargo pues todo se había arreglado políticamente. “Sodano y su gente –dirá un alto prelado– le habían torcido el brazo a Benedicto”.

El Gobierno General del IVE (vale aclararlo) jamás dio a conocer el decreto de enero de 2010, moviéndose así –como es su costumbre– en un absoluto secretismo incluso para con los propios miembros del mismo.

Cuando sacerdotes o religiosos de votos perpetuos preguntaban por entonces sobre ciertos rumores respecto del Padre Buela y del IVE, se respondía de modo unánime: “son calumnias contra el Instituto y contra el Padre Buela”; “son sacerdotes que se han ido del IVE y que han dejado el ministerio quienes están hablando mal de la congregación”; “son celos por la cantidad de vocaciones que tenemos”, etc. Bastaba con ello para disipar las dudas.

2) El Capítulo General de 2010 y el gobierno del Padre Carlos Walker

Luego de la renuncia del fundador, el 16 de Julio de 2010 comenzaría el Capítulo General previsto para ese entonces. A la reunión asistirán todos los Padres Capitulares (elegidos y por oficio) y el entonces Gobierno General que, para asegurarse la continuidad, ocultó el decreto condenatorio a todos los Capitulares. El argumento esgrimido 5 años después para justificar tamaña decisión fue que el decreto ya había sido dejado sin efecto. La realidad es que los padres capitulares no contaron con ninguna documentación ni información objetiva y sustancial acerca de lo que había dado origen a la convocatoria del capítulo extraordinario.

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(De Izq. a Derecha) PP. Diego Pombo, Alberto Baratero, Gonzalo Ruiz, Carlos Buela, Carlos Walker, y Elvio Fontana. Para asegurarse la continuidad en el poder y el encubrimiento del fundador, durante el Capitulo General Extraordinario ocultaron el decreto condenatorio del fundador a los Padres Capitulares.

Los elegidos por entonces, fueron los que ya tenían el poder: los PP. Combo, Baratero, Ruiz y Fontana como consejeros y el Padre Carlos Walker como Superior General (quien pujó con los PP. Gonzalo Ruiz y Gustavo Nieto en cuanto a la cantidad de votos). Fueron elegidos además los padres Clarey y Zapata. Pero el P. Walker decidió excluirlos diciendo “no los podemos mover” cuando, en realidad, tendrían que haber mencionado antes que no eran realmente elegibles, para no hacer votar en vano al entero capítulo.

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P. Carlos Walker IVE, Superior General

Al no poder contar con ellos y al necesitar completar el número, el P. Walker, por llamada telefónica a Irlanda, designó –ante su sorpresa– al P. Gabriel Barros, un hombre joven y sin experiencia en el gobierno (Barros había sido secretario personal del padre Pombo desde el año 2000 y también secretario personal del padre Walker en la Casa Generalicia).

Mientras tanto, el Padre Buela debía mantener perfil bajo y según las razones aducidas retirarse a una vida reposada “por razones de salud”.buela

No fue esto, sin embargo, lo que sucedió pues, entre Julio de 2010 y Octubre de 2012, aunque residiendo formalmente en Roma, las visitas apostólicas del fundador a diversas casas del IVE y de las Servidoras del Señor  de la Virgen de Matará se intensificarán a lo largo y a lo ancho del mundo, para reforzar la figura del fundador. Especial atención le prestará a la rama femenina de la familia religiosa pues, según él mismo decía, eso era crucial: “las monjas siempre te defenderán”.p-20buela20in20orlanda20con20las20contemplativasFue justamente en este período en que reincidirá en nuevos casos de abuso y acoso sexual respecto de algunos religiosos (casos no juzgados, naturalmente, en el decreto de 2010).

Volveremos más adelante sobre este ema.

Dentro de los viajes realizados en este bienio, uno será fundamental para comprender la posterior sucesión de los hechos: la visita que, desde el 4 al 17 de Noviembre de 2012, el Padre Buela realizó a Chile con el fin de dictar cursos de Retórica y predicación de Ejercicios Espirituales Ignacianos, (como haría también en Montefiascone, donde se encontraría personalmente con los seminaristas y sacerdotes que quisieran, bajo la anuencia de los directivos) con conocimiento pleno de los superiores, como puede leerse en la siguiente comunicación del director de estudios del seminario de San Rafael, por entonces:

“Queridos profesores: como habrán escuchado a partir de la semana que viene nuestros seminaristas viajarán en grupos a Chile para participar de los cursos intensivos que el P. Buela dictará a seminaristas y religiosas sobre Ejercicios espirituales la primer semana y Retórica la segunda. El modo de organizar la participación de los seminaristas y la consecuente modificación del dictado de clases en nuestro Seminario será el siguiente: Del 4 al 10 de noviembre viajarán a Chile los seminaristas de Filosofía. Del 11 al 17 de noviembre viajarán a Chile los seminaristas de Teología”[4].

trampa rota buelaEs decir; el Padre Buela estaba influenciando y teniendo contacto no sólo con la congregación, sino –directamente– con la formación de los seminaristas, religiosas y laicos que lo iban a visitar.

Pero… ¿por qué debía dictar cursos en Chile y no en San Rafael, donde se encuentra la Casa Madre de la congregación y varias casas religiosas? Por una sencilla razón: Mons. Taussig, que conocía las disposiciones de la Santa Sede y deseaba hacerlas cumplir, le había prohibido la entrada a su diócesis.

Una vez enterado Mons. Taussig de las actividades en Chile, escribió una carta a la CIVCSVA, 8 de Enero de 2013, planteando los hechos. La respuesta no tardó en llegar, dos meses después [5]:

“Ciudad de Vaticano, 15 de Mayo de 2013

Excelencia Reverendísima

A su escrito del 8 de enero de 2013 se le ha dado un particular cuidado por la seriedad y urgencia del problema que Ud. ha, repetidamente solicitado de parte de la Santa Sede.

Los hechos, las circunstancias y las razones adoptadas por Ud., han suscitado una seria preocupación acerca de la posibilidad de un desarrollo negativo de la situación, con grave daño para la imagen de la Iglesia.

A este Dicasterio no le ha surgido fácil dar una correcta interpretación a la cláusula colocada de propia mano por Benedicto XVI con la cual se establece que “al Padre Buela no le está permitida ninguna injerencia en el gobierno y en el ‘andamento’ (desenvolverse) del Instituto. Justamente sobre el alcance de este término ‘andamento’ han surgido dificultades respecto de las cuales Ud. hace referencia.

Se ha creído así necesario presentar la cuestión al Papa Benedicto XVI cuando todavía se encontraba en el solio de Pedro, para solicitar la correcta interpretación de cuanto él había dispuesto.

Esperando el curso de los acontecimientos, la cuestión fue presentada al Sumo Pontífice Francisco, el cual aprobó en forma específica la propuesta de asignar al Padre Buela la residencia obligatoria en la abadía cisterciense de San Isidro (Palencia), en España, bajo la vigilancia del Abad para cuanto respecta al contacto con el exterior.

Además de prevenir los inconvenientes a los cuales Ud. hace referencias en su exposición, tal medida es un signo de reprobación de los hechos denunciados al Padre Buela, documentados y probados en la investigación llevada a cabo por Ud.
Puesto que a esta disposición el Santo Padre ha dado plena y definitiva firmeza de derecho aprobándola en forma específica que excluye la posibilidad de recurso, se tiene la confianza que tal medida se vuelva verdaderamente efectiva removiendo así para Ud. el temor de poder ser de algún modo acusado de inercia de frente a una situación de irregularidad.

Aprovecho la circunstancia para saludarlo en el Señor Crucificado y Resucitado

Joao Braz Card. de Aviz”

La nueva disposición de Roma, como es habitual en el Instituto, no fue dada a conocer a los miembros.

Dicha comunicación –y no otra– fue lo que dio motivo a que, entre julio y octubre de 2013, por orden del Papa Francisco, el Padre Buela fuese recluido en el Monasterio de San Isidro de Dueñas de Palencia (España). Allí durante casi tres meses se le permitieron ciertas salidas semanales y tener contacto con un secretario que lo ayudaba en sus quehaceres. Cuando se preguntaba dónde estaba el padre Buela, la respuesta de los superiores era: “está de viaje”. Según parece los provinciales habían sido informados, a la vez que instruidos para dar la misma respuesta.

En octubre de 2013 y nuevamente por “razones de salud”, el Padre Buela pidió al Papa Francisco que le permitiese pasar su reclusión en una casa del IVE. El Papa en audiencia privada concedió dicha súplica, pero impuso que la residencia estuviese alejada de una casa de gobierno o de formación. El lugar elegido fue la parroquia San Teodoro, en Génova (Italia). En dicha entrevista el mismo pontífice comunicó también que podía dedicarse “a escribir” la historia de la Congregación, palabras que el Padre Buela interpretó ampliamente para comunicarse de diversas maneras con los miembros del Instituto, ya sea recibiendo visitas, hablando semanalmente por video-conferencia, a través de las redes sociales y, también, escribiendo.

3) Año 2015: nuevas denuncias de abusos

Luego de la sanción del año 2010 y cuando todo parecía volver a la normalidad, un joven y virtuoso sacerdote del IVE, exsecretario del Padre Buela, luego de habar con su director espiritual, comenzó a narrar a principios de 2014, un triste episodio de acoso sexual de parte del Padre fundador sufrido en Roma, luego de la cena y posterior recreación de la Vigilia Pascual del año 2012. Como en otros casos, no se trató de actos sexuales completos y consumados, sino de un acoso homosexual (besos en el cuello, caricias, apretujones). El padre Buela, al parecer, habría tomado un poco de más y, al día siguiente preguntó al acosado: “¿pasó algo ayer a la noche? Porque no me acuerdo bien…”.

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p. Carlos Walker, Superior General del IVE

Este joven sacerdote tardó algunos meses en poder narrar lo sucedido al entonces Superior General, Padre Carlos Walker. Éste, al escuchar lo narrado, preguntó inicialmente si había testigos del hecho y, al ver que no los había afirmó que de su parte, intentaría limitar la ingesta de alcohol del fundador para evitar casos similares, pero que no podía hacer más que eso pues era su palabra contra la del fundador quien negaba los hechos.

Vale tener en cuenta que, luego de este abuso, el joven sacerdote no sólo quedó muy dolido y apenado, sino que hasta incluso se le despertó un cáncer.

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P. Miguel A. Fuentes, IVE.

Al circular este caso entre los sacerdotes, algunos comenzaron a decir que no podían dudar del testimonio, viniendo de quien venía (Padre Miguel A. Fuentes) y otros, como el superior provincial de San Rafael, Padre Gabriel Zapata, que : “conocía otros testimonios, pero los sacerdotes no me parecían creíbles”.

Es decir, existían testimonios previos, pero no habían “parecido” creíbles.

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P. Gabriel Zapata, IVE. Superior Provincial.

Lo más triste y lo más duro de todo es que este episodio del 2012 podría haberse evitado con levísimos actos prudenciales, si los superiores hubiesen tenido al menos cierta precaución en base a las antiguas acusaciones contra el fundador. Al mismo tiempo, cabe añadir que los problemas de alcoholismo eran bastante conocidos y suficientemente certificados. Sin embargo, nada había cambiado hasta ese entonces.

El joven sacerdote luego de ver que, pasados dos años de haber narrado el tema a sus superiores, no se tomaba medida alguna respecto del Padre Buela (seguía viajando, se seguía hablando acerca de él como de un santo fundador, se seguían organizando visitas y viajes de los seminaristas, de las religiosas, etc.), decidió referir los hechos –en diciembre de 2014– a un religioso amigo; éste, luego de oírlo, lo exhortó a seguir la vía jerárquica correspondiente denunciando todo ante la Santa Sede pues, en caso de no hacerlo, lo haría él mismo. Como por entonces aquél no estaba aún en condiciones para ello, su mismo amigo, luego de denunciar lo oído ante sus superiores inmediatos, escribió a Roma lo oído en Enero de 2015.

Meses después lo haría también el mismo implicado.

“otros sacerdotes comenzaron a reaccionar y a narrar lo que nunca antes se habían animado: lo que parecía haber sido un caso aislado, no lo era.”

Tal fue el revuelo que se armó ante esta denuncia que, ante las persecuciones sufridas tanto por el abusado como por su amigo, otros sacerdotes comenzaron a reaccionar y a narrar lo que nunca antes se habían animado: lo que parecía haber sido un caso aislado, no lo era.

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“Es un hecho aislado que no ha pasado a mayores”

Otras denuncias surgieron durante el año 2015, y todas fueron remitidas a la Santa Sede (algunos casos eran anteriores y otros posteriores a la sentencia del año 2010). Hubo también quienes prefirieron callar, como fue el caso de uno que, en pleno Capítulo General del año 2010 (en Julio), sufrió un caso análogo al narrado y, luego de haberlo denunciado ante el Consejo General, se le dijo que no le prestase importancia por ser un “hecho aislado que no había pasado a mayores”; con el tiempo y ante presiones, desistió de denunciar para evitar daños colaterales.

Pero quienes sí se decidieron a denunciar, recibieron respuestas del Dicasterio, como la que puede leerse aquí, en Octubre de 2015 (la denuncia a la que se hace alusión es aún más grave por haberse cometido el hecho a plena luz del día y en total estado de sobriedad):

“Congregación para los Institutos de Vida Consagrada
y Sociedades de Vida Apostólica
Ciudad del Vaticano, 20 de Octubre de 2015
Prot. N. DD. 2037–1/85

Reverendo Padre,

Sintiendo todavía turbación y dolor espiritual, pero también un deber de conciencia por el bien del Instituto, Ud. ha enviado al Eccmo. Prefecto de este Dicasterio una carta muy sentida en la que denuncia la “verdadera agresión” sufrida de parte del Padre Buela.

A partir de su testimonio se realizará una atenta valoración dentro de un contexto más amplio, con la finalidad de evitar la repetición de episodios tan desagradables.

La luz y el consuelo del Espíritu Santo llenen su alma de paz de serenidad y coraje en su misión de sacerdote.

Lo saluda cordialmente en el Señor Jesús

José Rodríguez Carballo, OFM
Arzobispo Secretario”

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P. Gonzalo Ruiz, IVE. Vicario General

Las denuncias se multiplicaron a lo largo del año 2015, pues como decíamos, bastaba con que algunos comenzaran a hablar para que otros lo hicieran. Fue tal la cantidad de cartas llegadas a la CIVCSVA en ese año que Roma decidió intervenir duramente, por medio de este Dicasterio; de allí que se entienda la carta que en octubre el Vicario General R.P. Gonzalo Ruiz escribiera a los superiores provinciales, alertando acerca de las “manos” en las que estaban:

Queridos Padres Provinciales:

Para conocimiento. Es el secretario de la CIVCSVA. Estamos, humanamente hablando, en esas manos… aunque en realidad estamos en las manos de Dios, que son las mejores. Un gran abrazo para todos.

Gonzalo: http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2015/10/09/jose–rodriguez–carballo.shtml”.

Haciendo alusión a la “humanidad” del Secretario de la CIVCSVA (Mons. Rodríguez Carballo) y mostrando el link donde el obispo hablaba sobre la comunión de los “divorciados vueltos a casar”, el P. Gonzalo Ruiz intentaba mal-disponer a los superiores provinciales, mostrando “el progresismo” del Prelado.

Mientras tanto, las víctimas y los denunciantes, comenzaron a ser perseguidos y estigmatizados bajo el título de “difamadores”, “escandalizadores”, “murmuradores”, “traidores”, “maquiavélicos”, etc. A alguno, incluso, se lo llegó hasta a expulsar de la comunidad religiosa por “hablar mal acerca del fundador”.

El planteo era sencillo: no se podía denunciar a Roma o a los obispos locales, pues ellos eran “enemigos” del IVE, por lo que no podían impartir justicia “justamente”.
Y las víctimas pasaron a ser victimarios a priori por haber denunciado lo acaecido.

4) Una nueva pena canónica contra el Padre Buela y la intervención del Capítulo General de 2016

Luego de las denuncias presentadas y un nuevo proceso (o la continuación del ya abierto años ha), a fines de octubre de 2015 el Padre Buela fue convocado ante la CIVCSVA para ser notificado de una nueva pena canónica. No se supo bien acerca del contenido de la misma, pero sí que el fundador del IVE adujo nuevos problemas de salud para cumplirla; pocos días después, el 7 de Noviembre de 2015, los Padres Provinciales recibieron una comunicación de parte del Padre Carlos Walker, superior general, dando cuenta de su estado de salud del fundador al decir que el Padre Buela sufría una anomalía cardíaca y que debía someterse a una operación y hacerse estudios regulares con colocación de marcapasos (vale aclarar que se trataba de una operación habitual en gente de sus edad).

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El Papa manda a Carlos Buela a llevar una vida de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público. (2015)

Comunicada la CIVCSVA, en vez de enviarlo a un nuevo monasterio permitió que cumpliese su retiro en la parroquia de Génova ya citada, pero con ciertos añadidos: se le prohibió el contacto con religiosas y religiosos de ambos Institutos, como también el ejercicio público del ministerio y le mandó llevar una vida de reparación, penitencia y oración.

Casi al mismo tiempo, en Noviembre de 2015, el Padre Walker recibió un comunicado de parte de la CIVCSVA informando que en el próximo Capítulo General de 2016, se enviarían dos veedores:

“Acilia, 23 de noviembre de 2015

Queridos todos,

Les escribo para comunicarles que he recibido una carta del Secretario de la CIVCSVA, Mons. José Rodríguez Carballo, en la cual se nos informa que ese Dicasterio ha nombrado dos Asistentes externos para que nos ayuden en la preparación y la celebración del próximo Capítulo general.

Se trata de los Padres Vincenzo Mosca, carmelita, y Johannes Baptist Freyer, franciscano. Uno es profesor de Derecho canónico y el otro de teología.

En el decreto de nombramiento se especifica que la función de ambos padres es la de dar consejo (consulenza). Para ello podrán participar de las reuniones del Consejo general que serán preparatorias del Capítulo; darán su asentimiento a las propuestas del gobierno general del Instituto en preparación del Capítulo; estarán presentes en todas las sesiones del Capítulo, moderarán las discusiones y podrán intervenir cuando lo consideren oportuno; y estarán disponibles para escuchar a los capitulares que quisieran hablar con ellos (…).

P. Carlos”

Menos de un mes después, el 16 de diciembre, la CIVCSVA notificó a los superiores del IVE que la Santa Sede, por disposición expresa del Papa Francisco, había dispuesto dos medidas:

a. Que la misma Santa Sede provea a la presidencia del Capítulo General de 2016, reservándose el nombramiento del Vicario General y de dos consejeros generales para el próximo gobierno. Dicha disposición se basó en acusaciones a superiores del Instituto por miembros del IVE en contacto con la Congregación para los Religiosos.

b. Que, respecto de las acusaciones que han pesado sobre el Padre Carlos Buela acerca de temas como abuso de conciencia, abuso de autoridad y abuso sexual, dado que el mismo no cumplió con la disposición del Papa Benedicto XVI del año 2010 donde se le pedía que se mantuviese al margen del Instituto, por indicación del Papa Francisco y teniendo en cuenta el estado de salud del fundador, se ha decidido que se retire a una vida de penitencia y oración, renunciando a todo ministerio público, no pudiendo predicar, ni contactarse con los miembros, ni enviar videos, ni publicar: “Por tanto, por indicación específica del Papa Francisco este Dicasterio teniendo en cuenta la edad avanzda y el estado de salud del P. Buela dispone que el padre se retire a una vida de oración y de penitencia, renunciando a todo ministerio público”.

La disposición del Santo Padre no era nueva en casos por el estilo; sin ir más lejos, era la misma disposición tomada con los Legionarios de Cristo, luego de los escándalos sufridos por la actitud del Padre Marcial Maciel, como el mismo Francisco declaró, en su regreso del viaje a México, en 2016. Preguntado por las víctimas de los abusos del P. Maciel, dijo:

“Y lo de Maciel… Bueno, lo de Maciel… Volviendo a la Congregación, tuvo una intervención, y hoy día el gobierno de la Congregación está semi–intervenido. O sea, el superior general, que es elegido por el consejo, por el capítulo general, pero el vicario lo elige el Papa.

Dos consejeros generales los elige el consejo, el capítulo general, y los otros dos los elige el Papa. De tal manera que así vamos ayudando a revisar cuentas antiguas”[6].

En cuanto a la conformación del Capítulo, además de los veedores ya nombrados, con fecha 22 de enero de 2016, la Congregación para los Religiosos ha decretado que asistan dos nuevos asistentes externos: Monseñor Angelo Todisco, auditor de la Rota Romana y Visitador Apostólico de los Franciscanos de la Inmaculada y el R.P. Philippe Toxé, O.P., consejero pontificio para los textos legislativos.

Como un último recurso, a partir del 15 de Febrero de 2016 comenzó a circular la siguiente carta que todos los religiosos (más de 300 sacerdotes) debían firmar “libremente” y enviar a la Congregación para los Religiosos, puntualmente, al Card. Bras de Avis:

“El Superior General nos ha comunicado las graves decisiones tomadas por Ud. en relación al próximo capítulo general del Instituto mediante carta del pasado 16 de diciembre. Nos han informado que el Dicasterio proveerá a la presidencia del Capítulo, y que se reserva el nombramiento del Vicario General y de dos de los consejeros generales.
Por la presente, le pedimos que revea estas dos decisiones y consienta al Capítulo General y al Superior General elegir libremente a todos los miembros del Consejo General que son de su competencia, a tenor de las Constituciones del Instituto aprobadas por la Autoridad competente de la Iglesia.

Le hacemos el siguiente pedido por las siguientes razones:

1. Estas decisiones se suman a la anterior tomada por su Dicasterio, de proveer con dos asistentes externos cualificados para ayudar en la preparación y desarrollo del Capítulo, en el cual tienen además el mandato de moderar las discusiones. Esta medida, ya extraordinaria, debería bastar para asegurar que el desarrollo del Capítulo sea según el querer del Dicasterio, asegurando al mismo tiempo a los padres capitulares la debida libertad para el ejercicio de sus tareas.

Que se prive al Superior general, tanto al saliente como al entrante, de la Presidencia que le compete en el Capítulo, además de ser una medida muy grave y humillante, impedirá el normal y libre desarrollo del Capítulo. Un presidente impuesto no generará ninguna confianza. Da la impresión que todo vendrá impuesto desde arriba contrariamente al espíritu de colegialidad impulsado por el Papa Francisco. Esta es la sensación generada entre los miembros del Instituto. Para las elecciones, además, las Constituciones prevén la presidencia del Obispo de la sede principal del Instituto, que garantiza también el normal desarrollo de las mismas. Con las decisiones tomadas por su Eminencia, el Capítulo ha quedado desnaturalizado pues no será más el supremo gobierno del Instituto: será presidido por alguien ajeno al mismo y privado de buena parte de las elecciones.

2. El Capítulo, por gracia de Dios, es altamente cualificado y expresa la diversidad que tenemos en el Instituto. La decisión del Dicasterio implica que no se tiene confianza ni en su cualidad ni en el discernimiento de los padres capitulares a la hora de las elecciones. Ni en el discernimiento de todos los padres del Instituto que han elegido a más de la mitad de los miembros del Capítulo y han puesto en ellos su confianza. Es una decisión muy humillante para todos.

Los capitulares son 59, más cuatro invitados. Muchos de ellos tienen más de 50 años y la mayoría tiene más de 40. Provienen de todo el mundo y tienen gran experiencia de misión y de Iglesia. Más de dos tercios de ellos, 46, después de la formación inicial en las casas del Instituto han estudiando y obtenido títulos de Licenciaturas o Doctorados en Universidades Pontificias de varias partes del mundo, principalmente en Roma. Muchos de ellos ocupan cargos de responsabilidad en las diócesis donde misionan y gozan de la confianza y el aprecio de los Obispos. Son de varias nacionalidades y misionan o proceden de 27 países diferentes: Argentina, Italia, Brasil, Perú, USA, España, Israel, Egipto, Rusia, Taiwán, China continental, Ecuador, Tadjikistán, Holanda, Ucrania, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Canadá, Francia, Lituania, Tanzania, Palestina, Siria, Jordania y Túnez. Uno de ellos es el Superior Eclesiástico de una missio sui iuris, nombrado por el Santo Padre Francisco. Evangelizan en tres ritos diferentes: Romano, Copto Católico y Bizantino Ucraniano. Muchos de ellos han dado testimonio heroico en su lugar de misión, donde sufren persecución y discriminación de todo tipo.

La decisión del Dicasterio implica que se considera que estos 63 padres, que conocen de adentro el Instituto y sus necesidades en esta hora de su historia, serán incapaces de elegir bien.

3. La decisión de imponer al Superior General la mayoría de los miembros de su Consejo puede resultar de gravísimas consecuencias. Nuestro consejo general está formado por cinco miembros, de los cuales uno es el Vicario General. Si el Dicasterio nombra tres de ellos, esos nombramientos significarán una mayoría en el Consejo General (3 de 5). Esto implica grave riesgo de que, en la práctica, el Superior General no pueda gobernar. Pero además estos tres consejeros impuestos por el Dicasterio no representarán a la mayoría de los miembros del Instituto que firman esta carta ni el querer del Capítulo General, suprema autoridad del Instituto. Nosotros nos conocemos y podemos juzgar quienes pueden ser más idóneos para el gobierno en este momento y circunstancias. Nuestro futuro depende de esto.

4. En el Instituto, como en cualquier realidad humana, siempre habrá un grupo de personas, más o menos descontentas, pero que no por eso son más idóneas para el Gobierno. Nos da la impresión de que, mientras la mayoría de sus miembros ponían todas sus fuerzas en nuestras misiones y apostolados, otros de número muy reducido han estado haciendo campaña de distinto modo dando una imagen del Instituto que no corresponde con la realidad. Esta campaña ha influido quizás para que la CIVCSVA haya tomado las últimas graves medidas. Sabemos también que no ha habido verdadero diálogo con el Consejo General, ni con los Provinciales, ni con la mayoría de los miembros del Instituto y tampoco con la mayoría de los obispos del mundo con los cuales trabajamos.

Humildemente queremos y pedimos que sea escuchada también nuestra voz. Creemos que bastan estas razones para solicitarle con todo respeto y con la libertad de los hijos de Dios que tenga a bien reconsiderar ambas decisiones por el bien del Instituto y de la Iglesia”.

Dos cosas podrían notarse en esta carta:

  • En primer lugar, que la misma no fue firmada por todos los profesos perpetuos del Instituto (varios se negaron a hacerlo por el tono de la misma y por lo que se decía allí, con la consiguiente estigmatización de parte de sus superiores, obviamente);
  • En segundo lugar, que la misiva poseía ciertos términos completamente ajenos al uso habitual del IVE: “discriminación”, “espíritu de colegialidad”, “mayoría”, etc.

Cabe añadir que muchos de los que firmaron fueron de algún modo presionados para hacerlo; a algunos de los que no firmaron se los buscó presionar para que lo hicieran; se hizo firmar a los seminaristas de Washington, sin proporcionarles los elementos reales para que se formasen un juicio objetivo acerca de la situación. Y cabe aún añadir que algunos, como el padre Marcelo Lattanzio, desayunando con los seminaristas en Washington, criticó duramente las decisiones de la CIVCSVA, acusándola incluso de “hegeliana y marxista” porque en su comunicación acerca del nombramiento de 3 miembros del consejo buscaba garantizar una “sana dialéctica”, y tal expresión… es marxista.

La carta, al parecer, no obtuvo respuesta favorable; más bien todo lo contrario. Sin embargo, existía un recurso más: el 29 de Febrero de 2016 el Cardenal Theodore Edgar McCarrick –de dudosa doctrina–viajaría a Roma para entrevistarse personalmente con el Papa Francisco. El ex arzobispo de Washington, intentaría jugar una última carta.

Luego de la entrevista y ya de regreso por USA, declaró: “el Papa está seriamente preocupado (concern) por el IVE y piensa que la CIVCSVA está obrando bien, por lo que no habrá cambios en las medidas tomadas”.

Sumado a todo esto durante el mes de Abril de 2016, el Padre Carlos Walker recibió una comunicación de parte de la CIVCSVA donde se lo responsabilizaba de ese temerario escrito al ser el superior general del Instituto.

Pero al parecer nada ha amedrentado a los superiores mayores pues, bajo amenazas de expulsiones, han intentado que algunos se retracten de lo denunciado, como ya ha sucedido en algunos casos. Quizás por esto la Santa Sede ha tomado cartas en el asunto y, recientemente (Abril de 2016) ha enviado una carta a todos los obispos donde el IVE se encuentra para informar acerca de la situación canónica del Padre Buela y de las medidas que Roma ha tomado respecto del Instituto.

El final sigue abierto.
La historia también.

§ § §

Hasta aquí llegamos. Al menos por ahora…

Quizás estas líneas incomoden a algunos y alivien a otros. Sólo nos hemos propuesto narrar fielmente lo ocurrido para poder llevar un poco de luz ante la confusión reinante. Y, siguiendo al P. Buela, lo hemos querido hacer –como el primer número de “Reminiscencias”, “con toda claridad, crudeza y caridad, sin ocultar nada”.

Que esto sirva entonces y sea leído y comprendido, depende de la buena voluntad del lector.

Los autores

continuará…

NOTAS:
[1] Carlos M. Buela, Reminiscencias, San Rafael 1994, Introducción.
2] c. 21 § 1. Los delitos más graves reservados a la Congregación para la Doctrina de la Fe se persiguen en un proceso judicial. § 2. No obstante, la Congregación para la Doctrina de la Fe puede: 1º en ciertos casos, de oficio o a instancia del Ordinario o del Jerarca, decidir que se proceda por decreto extrajudicial del que trata el c. 1720 del Código de Derecho Canónico
[3] Los resaltados son del traductor.
[4] Correo electrónico del Padre Fernando Vicchi, 29 de Octubre de 2012.
[5] El texto original se encuentra en italiano.
[6]Fuente:https://www.aciprensa.com/noticias/papa–francisco–un–obispo–que–cambia–de–parroquia–a–un–sacerdote–abusador–debe–renunciar–36708/